Tesla enfrenta demandas por hasta 14.500 millones de dólares debido a su sistema 'Full Self-Driving' (FSD) y Autopilot, y su propio departamento de marketing agrava el problema. En dos videos publicitarios oficiales publicados en las últimas tres semanas, Tesla muestra a un conductor preparando espresso mientras conduce con FSD. Esto contradice la posición legal de Tesla de que los conductores deben mantener siempre las manos en el volante, y podría socavar la defensa legal de la empresa.
FSD y la zona gris legal
Tesla enfatiza en sus términos de uso que FSD y Autopilot son solo sistemas de asistencia y que el conductor debe mantener el control en todo momento. Sin embargo, los videos sugieren un uso descuidado que se desvía de los requisitos de seguridad reales. En EE. UU. ya hay varias demandas colectivas que acusan a Tesla de exagerar las capacidades del sistema y propiciar accidentes.Europa en el punto de mira: reglas más estrictas vs. marketing
Mientras Tesla obtiene aprobaciones graduales para FSD Supervised en Europa, los videos muestran un comportamiento difícilmente compatible con las directrices de la UE. La regulación UNECE R79 prohíbe sistemas que inciten al conductor a distraerse por completo. En Dinamarca, Países Bajos y otros países se están realizando pruebas, pero tales contenidos de marketing podrían enfadar a los reguladores.Una comparación de los sistemas de Tesla y sus competidores muestra diferencias notables:
El papel de las redes sociales y la autopromoción
Tesla publica regularmente videos en YouTube y Twitter para demostrar las capacidades de FSD. Pero los clips más recientes van demasiado lejos: muestran situaciones cotidianas que normalizan un comportamiento peligroso. Expertos del sector como los colegas de Electrek critican que Tesla está poniendo en riesgo su propia credibilidad en el litigio.El propio Elon Musk ha enfatizado repetidamente que FSD alcanzará pronto el nivel 4, pero mientras los sistemas no estén oficialmente aprobados, siguen siendo sistemas de asistencia. Los analistas de Wall Street están divididos: mientras algunos elogian el progreso de Tesla, otros advierten sobre exageraciones en el marketing.