Hace poco conduje mi Tesla Model Y con Full Self-Driving (Supervised) v14.3.3 durante más de 150 millas por la autopista de peaje de Pensilvania para someter el sistema a una auténtica prueba de resistencia. Hubo muchos momentos positivos, pero también algunos negativos. Sin embargo, en general, el Full Self-Driving me ha impresionado.
Los momentos positivos
En la autopista, el FSD demostró un comportamiento soberbio. El asistente de mantenimiento de carril funcionó con precisión y el vehículo cambió de carril de forma autónoma para adelantar al tráfico lento. La reacción ante las obras fue especialmente impresionante: el sistema reconoció las marcas viales temporales y ajustó la velocidad a tiempo. La incorporación a la autopista también se realizó sin problemas.Los momentos negativos
En situaciones de tráfico complejas, como en cruces parcialmente ocultos, el sistema a veces dudaba. En una ocasión frenó bruscamente cuando un camión se incorporó desde el carril contiguo; la sensación fue de inseguridad, aunque la reacción fue correcta. Además, el FSD tuvo dificultades con la lluvia intensa: las cámaras se mojaron y el sistema se desactivó temporalmente.[!IMPORTANTE]
La prueba demuestra que el FSD ya es muy fiable en autopistas, pero que aún hay margen de mejora en entornos urbanos y con mal tiempo. Para los usuarios europeos que esperan su homologación, esto ofrece información sobre el estado actual.